¡La nariz no es la única capaz de oler!

La nariz no es la única capaz de oler. Otros órganos como el corazón y los pulmones parecen disponer de receptores olfativos. Queda pendiente saber para qué sirven.

nezEl sentido del olfato encierra numerosos secretos. Todos poseemos el mismo sistema olfativo, pero no todos somos iguales frente a un perfume: para algunos, el olor de magdalena transporta a la infancia, pero para otros no despierta ninguna emoción particular. Un estudio reciente, presentado durante el Congreso de la Sociedad Americana de Química, añade un poco más de misterio: la nariz no es el único órgano que tiene capacidad olfativa, otros órganos también pueden olor olores! Peter Schieberle, director del centro de investigación alemán para la química de los alimentos, a efectivamente anunciado que otras partes del cuerpo como el corazón, los pulmones y la sangre poseen receptores olfativos. La experiencia es sencilla: los autores han colocado células sanguíneas y un compuesto odorante en dos lugares opuestos en una misma caja. Luego han observado un movimiento de las células sanguinas en la dirección del origen del olor.

El organismo rara vez hace algo por nada, esta capacidad podría tener una razón de ser. Aún queda saber cuál. Porque si conocemos bien el rol del olfato en la nariz, lo demás sigue de momento un misterio. Los trabajos sobre la percepción olfativa a penas se inician, podríamos levantar una parte del velo.

 

¿La sangre, el corazón y los pulmones huelen los olores?

La Sociedad Americana de Química (ACS) es, con sus más de 160 000 miembros, la más sociedad más científica del mundo y probablemente la más rica. Cada año organiza dos congresos, auténticas “misas” científicas e industriales. La 245 edición tuvo lugar en abril 2013 y es un investigador alemán el que destacó durante la inauguración el domingo 7 de Abril. Peter Schieberle, director del centro de investigación alemán sobre la química de los alimentos, anunció haber descubierto receptores olfativos en diversos lugares del cuerpo donde no se esperaba encontrarlos, como en la sangre, el corazón y los pulmones…la nariz pues no tiene el monopolio de los olores.

Los anuncios que se hacen durante los congresos son algo así como los preestrenos del cine, durante las cuales la profesión descubre una película que nadie ha visto: con frecuencia, las investigaciones no han sido publicadas, este es el caso. Pero esto no ha sido un impedimento para que Peter Schieberle describa la experiencia realizada por su equipo. Para esquematizar, estos investigadores han colocado en una caja compartimentada, células sanguíneas por un lado y un compuesto odorante por otro. ¿Y qué pasó? Las células sanguinas se desplazaron en dirección al olor, mostrando con esto que eran capaces de oler, en todos los sentidos del verbo. Todo queda en saber para qué sirve esta función fuera de nuestra nariz. Comprendemos el rol de los receptores ubicados en nuestra nariz, quienes junto con la ayuda del bulbo olfativo instalado justo detrás de ellos, transforman los compuestos volátiles de los alimentos o de nuestro entorno en mensajes de alerta o de placer. ¿Pero que buscan detectar las células de la sangre o las del olor? Evidentemente pensamos en informaciones contenidas en los alimentos pero Peter Schieberle reconoce que “cuando  los compuestos del olor se encuentran en el interior del cuerpo, no se sabe si funcionan de la misma manera que en la nariz”. No está claro entonces que la sangre olfatee el café que se acaba de tomar o el chocolate que lo acompañaba. Sin embargo el investigado alemán intuye que los compuestos olfativos presentes en los alimentos no tiene como único objetivo estimular o alertar nuestras ventanas nasales. Explicó que las bebidas y los alimentos emiten muchas señales y “tan solo una pequeña fracción de esos aromas y sabores son explotados por los receptores de la nariz y de la lengua.” Así, miles de moléculas diferentes se desprenden del café pero los receptores olfativos de la nariz tan solo pueden identificar 25. “La mayor parte de estas moléculas bajan hacia el estómago y podrían alcanzar la red sanguínea y finalmente los órganos.” Los órganos donde estos compuestos podrían tener una función que queda por determinar.

Aunque este descubrimiento es intrigante, no es la primera vez que detectamos receptores olfativos fuera de la nariz. En 1992 se descubrió que los genes que controlan a estos receptores se expresaban en las fábricas de gametos: los testículos. ¿Sorprendente? No tanto. En 2003, otro estudio confirmó lo que suponíamos, a saber que los espermatozoides, tales como perros de caza siguiendo una pista, utilizan esos receptores para localizar al óvulo, el cual va soltando moléculas para señalar su presencia. Si todos estamos aquí, si la reproducción humana es tan eficaz a pesar del escaso stock de óvulos femeninos es también porque los espermatozoides tienen olfato. Esto para ilustrar que nuestros receptores olfativos no tienen por única vocación la de abrirnos el apetito o detectar un escape de gas.

Pierre Barthélémy

 

Fuentes:  

http://www.olfactotherapie.com/infos-huiles-odeurs-etc-revue-de-presse/il-n-y-a-pas-que-le-nez-qui-a-de-l-odorat-le-c%C5%93ur-aussi/

Traducción: Antonia Jover García

Otras fuentes: 

http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=79844

  One thought on “¡La nariz no es la única capaz de oler!

  1. 08/08/2013 a las 7:55

    hay veces que me sorprendéis con post tan bien elaborados como éste, que nos hace leer y releer.

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