Aceites esenciales para el dolor de espalda

En La Contra de La Vanguardia de hoy el Dr. Kovacs nos habla del dolor de espalda.
Me ha parecido interesante aprovechar esta entrevista para hablar de los beneficios de los aceites esenciales para aliviar el dolor de espalda y evitarnos la toma de anti-inflamatorios sintéticos.
¡A mi me ha ido de perla esta entrevista! Llevo unos días con dolor en los lumbares y me estoy tratando exclusivamente con aceites esenciales con resultados excelentes.
- Eucalipto azul (eucalyptus citriodora)
- Gaulteria (Gaulteria procumbens)
- Katrafay (Cedrelopsis grevei)

Estos aceites esenciales tiene propiedades anti-dolor. El eucalipto azul y la gaulteria son potentes anti-inflamatorios. Unas pocas gotas en la zona dolorosa 3 veces al día son suficientes para aliviar considerablemente el dolor.
 
Aprovecho para reproducir aquí la entrevista en la Contra de la Vanguardia porque es realmente muy interesante lo que nos cuenta Francisco Kovacs y confirmo que el hacer ejercicio alivia el dolor de espalda. Lo tengo muy comprobado, cuando deje de caminar mis 45 minutos cada día, vuelvo a sufrir de la espalda!
Francisco Kovacs, director de la Fundación Kovacs, que investiga las dolencias de espalda
“Un tercio del gasto sanitario se pierde en falsos remedios”
LLUÍS AMIGUET  – 26/06/2010
 

El 30 por ciento del gasto sanitario -nuestra mayor partida presupuestaria- se derrocha -afirma el doctor Kovacs- en remedios inútiles: prótesis, cirugías e inventos “que no han pasado ningún control”. Ante ese despropósito, el actual recorte de gasto “para todo y todos” es especialmente injusto con unos profesionales que han hecho de nuestra sanidad una de las mejores del mundo. “El tijeretazo sería una oportunidad para la eficiencia -apunta- si tras evaluar, seguir y controlar prácticas, profesionales y tecnologías -y con los datos en la mano- se incentivara lo bueno y a los buenos y se desincentivaran malos hábitos y esos remedios que, aunque pagamos todos, no sabemos a quién benefician”.

Tengo 45 años: si la ejercitas, tendrás una espalda estupenda más de cien. Nací en Palma; soy cónsul de Hungría. Llámeme carca, pero creo que hay que castigar a los malos y premiar a los buenos, y especialmente en nuestro sistema sanitario. Colaboro con Advance Medical


Tengo la espalda hecha polvo, doctor: ¿me meto en la cama y me cuido?
¡Nooo! ¡Nada de cama! Al contrario: ¡a la calle! Cuanto más ejercicio haces, incluso durante los episodios de dolor de espalda, menos dura ese dolor y más posibilidades sumas de que no se vuelva a repetir.

Pero si me duele la riñonera, no voy a ponerme a jugar al tenis.

Sólo tienes que evitar lo que de verdad aumente el dolor, no lo que te parece que puede aumentarlo. Localízalo bien y evita durante unos días esos gestos precisos que lo agudizan, pero sólo unos días y sólo esos gestos: con el resto…, ¡a trabajar!, ¡a moverse!

¿Y para que no me vuelva a doler?

El 80 por ciento de los españoles sufre en alguna ocasión un dolor de espalda. Lo único – lo hemos demostrado-que previene las dolencias de espalda es el ejercicio.

Yo creí que me hablaría de remedios.

¿Remedios? En EE.UU., de 1997 al 2005 el gasto sanitario causado por dolencias de espalda aumentó un 65 por ciento y – gracias a esa suma ingente-se logró que empeoraran espectacularmente los malos resultados.

A menudo, gastar más logra menos.

La sanidad se ha convertido en un gran negocio para algunos a costa de la salud de otros.

Parece probado que la Organización Mundial de la Salud fue incentivada por fabricantes de vacunas de gripe A.

¡Es un episodio recurrente! ¡El de las pandemias que nunca existieron pero que nos costaron miles de millones! ¿Recuerda la epidemia de meningitis? ¿O la gripe aviar?

Primero nos acongojan con los virus y después nos sangran los presupuestos.

La industria sanitaria es la única que mantiene beneficios con crisis o sin ella, y si no hay enfermedad, pues hay quien se la inventa.

Pero tenemos ensayos y controles.

Sólo en lo farmacológico, pero incluso en eso, veamos: ¿por qué aprobar un nuevo antiinflamatorio, por ejemplo, si ya tenemos los de siempre más contrastados y más baratos? ¿Por qué se recetan fármacos a sabiendas de que no son los más indicados?

Me quita las ganas de ir al médico.

Si la gente supiera los efectos secundarios de ir al médico, sólo iría en los casos estrictamente necesarios y se ahorraría así contagios, malas prácticas y enfermedades iatrogénicas, cuyo riesgo aumenta exponencialmente sólo con pisar un hospital.

¡Ojalá le escuchen los adictos al doctor!

Le daré un dato: se hacen 980.000 resonancias magnéticas lumbares al año en España y nuestros estudios demuestran que 670.000 son perfectamente inútiles, lo cual también significa que son perniciosas para el paciente… ¡y para nuestros presupuestos!

¿Hacer muchas pruebas no mejora el diagnóstico?

Sólo añadiré que hacerse una resonancia lumbar aumenta un 400 por ciento el riesgo de que te operen innecesariamente.

¿Se hacen operaciones, pruebas y resonancias sólo para ganar dinero?

La mayoría de los profesionales de nuestra sanidad son honestos y tienden a hacer el bien, porque nadie estudia Medicina – sería una estupidez-para hacerse rico.

Pero otros se hacen ricos a costa de la buena fe de todos.

Y temo que el sistema desincentiva la correcta toma de decisiones, por ejemplo, ante el paciente que insiste en hacerse la dichosa resonancia sin necesitarla: “Si cedo – piensas-,nadie se queja; si no, tal vez me busque un lío”. Y lo mismo ante otras presiones.

El sistema debería incentivar el ahorro y premiar a los buenos profesionales.

Y dar poder al médico para que resista al caradura – otro ejemplo-que va a pedir la baja laboral sin tener la mínima excusa. Aunque entiendo que, al final, los médicos se cansan de pelearse con inspectores, quejas, presiones… Todo un sistema que fomenta el pasotismo y acaba quemando a los profesionales que se arriesgan a ser honestos.

Me temo que con los años, me guste o no, mi espalda me llevará al médico.

Es una vieja y falsa creencia. Antes se pensaba que la edad acababa tarde o temprano por estropear todas las espaldas. Y es falso.

Al fin una buena noticia, doctor.

Si la ejercitas, tu espalda puede durar en buenas condiciones tanto como toda tu vida, y eso hoy pueden ser muchísimos años.

¿Y el abuelo encorvado con bastón?

Es cierto que perdemos estatura, poca, y que los discos se desgastan, pero sólo eso. Si haces ejercicio, caminarás recto como un pincel un siglo si lo vives e incluso más.

Y si no, supongo que habrá prótesis…

Ojalá, pero por ahora ningún ingeniero biomecánico ha sabido replicar el prodigioso tándem discos-musculatura.

¿Si me duele mucho es que es grave?

La intensidad del dolor no es lo que más debe preocuparle; lo determinante es su duración. La mayoría de los pacientes se cura a los 14 días: haga lo que haga el médico o incluso a pesar de lo que haga el médico…

¿Y si la cosa dura más de dos semanas?

A los 14 días comienza la fase subaguda hasta los 90 días de dolencia… Ahí concentramos todos los esfuerzos terapéuticos…

¿Por qué?

Porque cuando pasan 90 días, el dolor se vuelve más difícil de curar. Y si ese dolor de espalda se acompaña de síntomas neurológicos, como pérdida de fuerza o irradiación hacia los miembros…, entonces sí que hay que ir al médico.

http://www.lavanguardia.es/lacontra/lacontra.html

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